MARIOL DOMINGUEZ
TESTIMONIO DE MARISOL DOMINGUEZ
Los padres de Marisol son oyentes, y en ninguna de las dos familias ha habido nuca personas sordas. El embarazo fue normal. Era su primera hija y hasta los dos años no notaron nada en su evolución y crecimiento. Pero iba creciendo y sus padres notaron que usaba nuevo vocabulario, pero que seguía utilizando las mismas palabras que decía cuando era más pequeña. Decía "petabo" por pescado, "tedor" por tenedor, etc.
LOS SÍNTOMAS
Marisol empezó a ir a guarderías cuando tenía año y medio, ya que sus padres trabajaban. Las maestras no notaron nada extraño (diferente) en ella. Incluso bailaba cuando oía música. Le apuntaron a un instituto de baile con tres años, y ella no tuvo ningún problema para aprender a bailar.
El primero en notar algo extraño fue su padre, un día, cuando Marisol corría por el jardín, él la llamó y la niña no se dio la vuelta y siguió corriendo. Era raro en ella, ya que era una niña muy obediente. Sus padres decidieron ir a la consulta del médico un día, cuando estaban en casa de unos amigos. Marisol hablaba con un amigo, cuando su padre empezó a andar a su espalda. Ella no se dio la vuelta, y su padre, estando al lado de ella, le llamó, le habló pero Marisol no notó su presencia (que su padre estaba detrás).
EL DIAGNOSTICO
Empezaron a ir a muchos hospitales y clínicas, para que le vieran los médicos, pero cada médico les decía una cosa diferente. Unos les decían que había que esperar, que era algo normal en el crecimiento de un niño. Otros les decían que Marisol era sorda, y que había que ponerle un audífono y mandarle a un colegio especial para sordos. Le hicieron pruebas, pero todos los resultados no indicaron nada que hiciera pensar que Marisol fuera sorda. Lo que llamó mucho la atención (sorprendió) a todos los médicos fue como Marisol aprendió ella sola, espontáneamente, a leer los labios.
Finalmente, un médico hizo el diagnóstico correcto. Marisol tenía un 30% de audición en cada oído.
EN LA ACTUALIDAD
Le pusieron unos audífonos, fue a clases con logopedas, y sobre todo, le enseñaron a adaptarse a la nueva situación. Ahora, Marisol, con los audífonos y con la lengua labial, tiene un 100% de comprensión.
Gracias al empeño de sus padres (que nunca se rindieron), y al esfuerzo de Marisol, ella se ha educado en colegios comunes con muy buenas notas, siguió con sus clases de baile (está entre las dos primeras de la clase), y está estudiando inglés.
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