SORDOS POR IR AL CINE
Actualmente, los especialistas no se preocupan porque en verano nos entre agua en los oídos o que tengamos una pequeña otitis.
Lo que está preocupándoles es el volumen del sonido en el cine.
Las exposiciones prologadas (largas) a sonidos elevados (altos) puede provocar pérdida de audición.
La tecnología de audio (sonido) ha evolucionado (mejorado) mucho y muy rápido en los últimos años. Las nuevas tecnologías han conseguido mejorar la calidad del sonido, pero también lo han aumentado, llegando, algunas películas, a tener 100 decibelios, el mismo ruido que hace un martillo neumático, como los que utilizan en la construcción.
Sonido demasiado alto
Según la Administración de Salud y Seguridad Ocupacional de EE.UU, el nivel de ruido no debe sobrepasar los 90 decibelios. Pero si se trata de periodos cortos de tiempo se puede llegar hasta un máximo de 110 decibelios. El sonido tan alto en los cines puede provocar dolores de cabeza, pitidos, aumenta la presión sanguínea, el ritmo del corazón, y puede provocar estrés.
Los médicos nos recuerdan que las exposiciones frecuentes (casi todos los días) y largas a niveles de más de 85 decibelios pueden causarnos una pérdida auditiva considerable (importante). La pérdida es lenta, sin dolor, pero permanente (para siempre). Para evitar esto (para que esto no nos ocurra) tenemos que bajar el volumen de la música, de los walkman (pequeños aparatos de música con auriculares) y no estar mucho tiempo cerca de un ruido fuerte.
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